Carta de Ernesto Medel Preso Político, Recluido en la Cárcel de Alta
                                               Seguridad al Frente Patriótico Manuel Rodríguez FPMR





                                                                                                                                                                                                                                                                                               








                                                                                                           Ernesto Medel junto a un mural que el mismo pinto en la ex Penitenciaria

Un Poco de Historia


Ernesto Medel Salas en 2002 fue acusado de ocultar una partida de arsenales suficiente para armar a 100 ó 150 hombres. Eran armas provenientes de Carrizal Bajo, internadas de manera clandestina por el FPMR en 1986, y habían permanecido en su poder, en complicidad con su padre, desde comienzos de los ’90 en ese momento Ernesto y su padre eran militantes del Partidos Comunista.

El primero en caer fue su padre, Tito Medel. Unos meses después fue detenido Ernesto. Ambos fueron condenados por infracciones a la Ley 17.798, relativa al control de armas de fuego y explosivos. El padre no alcanzó a terminar de cumplir su condena.  Falleció en prisión, víctima de diabetes. Ernesto sigue en prisión y seguirá hasta el 2012.

En el tema de las armas, dice haber sido víctima de una política ambigua por parte del PC. Ernesto dice “no querer saber nada hoy con el PC”.

Ernesto Medel Salas, proveniente de una familia “de una larga historia sindicalista, militantes desde principios del siglo XX”, asumió junto a su padre “la responsabilidad de pertrechador geográfico, que consta de la ubicación de lugares, en particular casas de seguridad y sectores rurales, donde poder guardar armamento y personas, y generar reuniones del orden clandestino”.

La tarea -señala- comenzó en dictadura y se extendió más allá de ésta. “Puedo afirmar claramente que las armas que fueron encontradas, en los domicilios que se encontraban arrendados a mi nombre, jamás fueron ocupadas y pertenecían a pertrechos que datan de mediados de los ‘80 y que se hicieron llegar a mí y a mí difunto padre por orden del Partido Comunista y nuestro nexo directo con el partido en los años 90”.

Cuando el arsenal fue descubierto y la familia Medel resultó detenida y condenada, el PC le dio vuela la espalda, el suscrito dice haber sentido una profunda desazón, que derivó en “desconfianza y reticencia” hacia la dirigencia. “Me siento traicionado por muchos, aunque mis valores siguen ahí inamovibles”.

La Carta de Ernesto Medel al FPMR


Compañeros y Compañeras reciban desde acá de la cárcel de Alta Seguridad un combativo y revolucionario abrazo, antes de continuar estas líneas me presento: Mi nombre es Ernesto Medel Salas, un prisionero político en esta feudal democracia. Desde muy temprana edad me he ganado la vida digna y honradamente, por los lugares laborales que he pasado como la construcción, supermercados y comercio he desempeñado un rol activo por las reivindicaciones de los trabajadores. También fui participe del segundo congreso de delegado de la CUT y miembro de la mesa de dirigentes nacionales sindicales.

Hermanos del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, con ya casi una década en esta prisión me atrevo hoy escribirle a mi familia grande, no lo había hecho con anterioridad por no contar quien me llevase el correo, ya que por bastantes años estuve en el más completo abandono, los aparatos de seguridad del gobierno se encargaron de que así fuera. Sepan ustedes que el producto de mi detención y encarcelación es por parte de un bastardo advenedizo de nombre Jorge Campos Avendaño, encontrándose en ese momento en mi poder un remanente de las armas proveniente de Carrizal Bajo.

Después de exponer los hechos y de aclarar mi situación, me alegro mucho de poder saber que esa trinchera que es el Frente, aún alce la voz por los que no tienen voz. Quiero que sepan que mi dignidad y moral como revolucionario y los valores que me dejo mi viejo padre siguen intactos y engrandeciéndose aún, a pesar de esta guardia pretoriana que me mantiene más de 15 horas encarcelado sin acceso a poder tener a mis seres queridos, como a mis compañeros y compañeras. Tengo que pasar por una burocracia enorme para poder conseguir que ingrese a visitarme alguien querido, pero quiero que sepan que  desde aquí la cárcel de alta seguridad nunca he olvidado a mi familia grande; el Frente. Cuando digo la familia grande me refiero aquella que te acompaña en esta lucha contra el sistema capitalista imperante que explotan día a día a nuestra clase obrera.

Hermanos es al Frente que me dirijo con mucho cariño y respeto, queriendo hace mucho tiempo decir que me pongo a su plena disposición en esta nueva etapa que comienza a vivir nuestra patria, donde vendrán sin lugar a dudas grandes luchas y victorias.


Ernesto Medel Salas Prisionero Político
Defensor del Patrimonio del Pueblo
Cárcel de Alta Seguridad CAS
Santiago de Chile 24 de Febrero del año 2009