Posteriormente llegado los 90’ y por circunstancias políticas que derivan en la instalación del proceso de conciliación con el régimen de facto y posterior persecución de las organizaciones populares, una imagen de democracia mezclada con represión y premio a la traición a través de “La Oficina”, algunos fuimos quedando aislados e incapaces de sostener la clandestinidad, viéndonos obligados a recurrir a acciones de sobrevivencia que claramente nos llevaron a cometer errores que hasta ahora repercuten en nuestro andar. Desde entonces me encuentro encarcelado por asalto y con una condena de 15 años, sometido al abuzo y una especie de venganza política, por cuanto no existen agravantes en torno a lo que se me acusa, además de no permitírsenos junto a otros internos derechos básicos de reclusión; ciertamente y aunque no se reconozca, se toma como culpa mi preparación de combatiente al servicio de la lucha contra la dictadura y sus crímenes. Por lo mismo hace un tiempo y en calidad de vocero de la Coordinadora de Ex Combatientes Políticos en Prisión, participé de una huelga de hambre de más de 70 días junto a otros compañeros de este organismo, exigiendo un trato digno y espacios de rehabilitación, apelando a la necesidad de contar con talleres de Orfebrería y Marroquinería, junto con el acceso a beneficios como cualquier miembro de la población penal, sin que estos nos sean negados o que se nos hostigue por haber actuado junto a nuestra clase en momentos de tanta injusticia. A mis 41 años y tras 6 largos años de prisión, estoy solicitando hoy revisión de mi condena, ello corresponde a lo estipulado formalmente en las leyes que rigen el territorio nacional, y una reivindicación elemental de respeto a los derechos humanos que todos guardamos como ciudadanos. Hermanos y Hermanas Rodriguistas: Desde aquí con la convicción de siempre, he seguido apoyando todas las expresiones antisistémicas, anticapitalistas y antiimperialistas de movilización popular contra el sistema que se nos ha impuesto, el que no ha hecho más que reprimir al pueblo trabajador, explotarlo y encarcelar a sus hijos disfrazado de “democracia”. Compañeros y Compañeras del Frente, esté donde esté seguiré bregando por el futuro que nos planteamos desde los años urgentes; no se han marchitado mis sueños de libertad y lucha, ni con mi cuerpo encarcelado han apagado los pensamientos revolucionarios, ni mi moral Rodriguista. Como se desprende de este escrito, y en virtud del respeto que me merecen mis hermanos y hermanas dentro y fuera del país, quedo a disposición de ustedes, con fuerza, decisión y convicción en el Proyecto Político del FPMR, el que hago propio, o digo nuestro... Un gran abrazo y Hasta Vencer O Morir!!!! Jorge Alejandro Jara Jara Miembro Coordinadora de Ex Combatientes Políticos en Prisión Cárcel El Manzano -Concepción-Chile, 2009. |
| CARTA A MONSEÑOR ALFONSO BAEZA Estimado Monseñor Baeza: un saludos para usted, esperando se encuentre bien al recibir esta carta. Le escribo para contarle que tras la huelga de Hambre de 77 días, fui trasladado al recinto penitenciario El Manzano de Concepción. Ciudad donde se encuentra mi señora esposa y mi madre. Y tras el compromiso de la revisión de mi causa por ser una pena excesiva a lo que dicta la ley, además de la promesa de realizar talleres. Compromisos que a la fecha aún no se han cumplido, muy por el contrario se me ha destruido en reiteradas veces la artesanía en madera, que hago con restos y cosas que van quedando de los demás. Además Se me ha prohibido asistir a la Iglesia o cursos de capacitación. Aun así me he dedicado a mantener una conducta intachable, lejos de cualquier problema y a organizar eventos de esparcimiento para todos; en el día de la madre, padre, el día del niño, fiestas patrias y ahora gestiono realizarlo en Navidad, para los niños de la población penal. También le escribo para contarle que el día martes 17 del presente mes fui objeto de vejámenes. Ese día, un muchacho que había pedido en reiteradas veces el cambio de módulo y al no ser respondida su petición, se infringió una herida como medida de protesta y forzar el cambio a otro lugar. Pese que Gendarmería sabia esto, entro reprimiendo a golpes con palos, patadas, combos a todo lo que encontraba a su paso. A esa hora (16:30) la mayoría estábamos subiendo a los dormitorios por ser hora de encierro, fue en ese momento en que fui golpeado en mi frente y luego al agacharme medio aturdido en mi espalda y costados (se adjuntan fotos). Se nos desnudo en el patio y continuo golpeando y amenazando, como era de esperarse por ser el mismo muchacho quien se hizo la herida, no se encontró nada. Además de los golpes que recibí se destrozo artesanía que había hecho para vender y conseguir dinero para la actividad y mi mantención dentro el penal. Anterior a esto nunca había sido golpeado, solo represión psicológica y material, pero todo esto sucede y ha empeorado después de que se publicara una carta que escribí a mi organización (FPMR). Claramente algunos no parecen olvidar mi compromiso político con mi pueblo, amenazando incluso por teléfono a mi esposa para atemorizarla, acusándome de ser “terrorista”, además de otros hechos represivos que se han intensificado en el último tiempo, donde creo que se inscribe la golpiza antes mencionada, pues a todas luces el suceso descrito fue solo una justificación para agredirme a mi. Por lo demás algunos gendarmes que reconozco con nombre y apellido me han acosado directamente por mi condición política. Me despido solicitando con mucho respeto, pueda visitarme cuando pueda o esté de transito por Concepción, donde hoy me encuentro recluido. Con un abrazo fraternal… Jorge Alejandro Jara Jara El Manzano Concepción 22-11-2009 |

Saludo con un fraternal abrazo a cada militante de colectivo, compañeras y compañeros que integran nuestra histórica organización hoy en día. Les escribe Jorge Alejandro Jara Jara, “El Chino”, antiguo combatiente de la organización, hoy recluido en la Cárcel El Manzano de Concepción, para dar a conocer mi situación, pensamiento y voluntad después de años de encierro, con el objeto de ratificar mi condición de luchador revolucionario y nexo con el proyecto del FPMR, del cual por circunstancias de una época y cuestiones de distinto orden debí distanciarme… Mis comienzos militantes datan de niño-adolecente a principios de los 80’s, cuando decido combatir la Dictadura del Tirano Pinochet, período en que abandono mis estudios e ingreso a las Juventudes Comunistas. A partir de ahí por mis capacidades combativas e intelectuales fui enviado a recibir formación militar a Cuba, participando luego en Nicaragua, lugar donde soy promovido a ser parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. En esta condición me sumo a la lucha decidida en el plano político-militar en las distintas operaciones que el FPMR llevó acabo en respuesta al Terrorismo de Estado que acechó a nuestro país. |


